Los diferentes canales han comenzado a emitir exclusivamente señales digitales. Tras múltiples demoras, campañas de concienciación y problemas, incluido el deficitario programa de ayudas para la adquisición de cajas convertidoras de señal digital, se ha producido el llamado 'apagón analógico'. Los medios de comunicación americanos cifran en unos 3 millones los hogares que se han quedado sin televisión, al no haber realizado la pertinente adaptación.